Friday, November 7, 2008

Publicada en Cuba

Esta página fue publicada en el Periódico Revolución, de la ciudad de La Habana, Cuba, en el suplemento de los lunes, Muñequitos de Revolución, el lunes primero de marzo del año 1965. Por aquél entonces Gugulandia llevaba ocho meses publicándose, habiendo ganado gran popularidad, especialmente entre los estudiantes, intelectuales y gente de buen gusto. ¿La razón de su éxito? La frescura de sus temas, originalidad y estilo. Gugulandia era, simplemente, la forma en que yo razonaba el mundo en que vivía, donde me explicaba a mí mismo la conducta del hombre en la naturaleza, a partir de la más pura inocencia. Mis ideas eran tan pro la humanidad, que en un sistema totalitario como el cubano, dónde todo se revisaba, censuraba y dirigía, en los 15 años de publicación nunca rechazaron ninguna de mis historietas. Gugulandia sobrevivió todas las catástrofes y caídas: cuando llevaba ya año y medio en Revolución, éste periódico, súbitamente, un lunes, fue eliminado por Fidel Castro, dando paso a la creación de un nuevo periódico, Juventud Rebelde. La nueva dirección de este periódico quizo mi historieta en sus páginas, dónde estuvo por 13 años y medio, hasta cuando, al final del 1979, por mi propia decisión, dejé de publicarla, porque me había llegado la oportunidad de dar los primeros pasos para pedir la salida del país, que al fin solicité en febrero del 1980. En la turbulencia del proceso político, y dentro del mismo Juventud Rebelde, se cambiaban directores, aparecían y desaparecían suplementos: El Sable; La Chicharra; el DeDeTé, pero Gugulandia se mantenía firme. Un día, medio en serio medio en broma, me dijo Ayús, uno de los directores: "En Cuba, dónde todo cambia, hay sólo tres cosas que se mantienen en pie, Fidel Castro, el huevo, y Gugulandia".

1 comment:

Santy Lobelle said...

Gracias por compartir estos detalles - a mi la Historia me dice muchas cosas interesantes, y me hace valorar el presente que tengo.

En efecto, Gugulandia debió ser muy querida y posiblemente todavía lo sea por muchos cubanos. Me gusta la idea de poderla ver en un film de animados en tercera dimensión, solo por experimentar, que otra experiencia positiva pudiese venir de usted.